
Parece que se tarda lo mismo en dar la vuelta al mundo que en vender tres millones de iPad. O al menos si comparamos a Apple con Willy Fog. Y es que 80 días es el tiempo que ha tardado Apple en vender tal cantidad de iPad.
Para muchos el secreto está en el marketing, en la necesidad (ansiedad en algunos casos) que crea Apple a los usuarios de que necesitan sus productos, de que son lo más de lo más.
Para otros es todo lo contrario, cada paso de Apple es una puñetazo en la mesa de cómo se hacen las cosas, y el secreto estar en saber potenciar la experiencia de usuario en un producto ya inventado.

Sea como fuere y más allá de las estadísticas o las notas de prensa pseudo publicitarias, está claro que a los de Cupertino no les va nada mal, sólo hay que ver las resevas del nuevo iPhone 4 para comprobar como cada producto que lanza la marca de la manzana, salvo contadas excepciones, es un éxito de ventas.
Apple y su estrategia comercial
Es algo que me hace meditar en los últimos años, al menos a mí que me sorprenden los marquismos extremos en cualquier campo y que, aunque me encantan los productos de Apple, intento tener bastante control sobre lo que me debo o no me debo comprar, según mis necesidades.
Tengo un iPhone 2G (si, todavía aguanto), que pienso renovar el mes que viene, y un Macbook Pro con sólo 6 meses del que estoy encantado, pero considero que no es menos cierto que la necesidad de comprar los productos que nos crean marcas como Apple, a veces me hacen dudar de que debo dar el salto, o comprar un producto nuevo, sin ni siquiera necesitarlo.